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Terapia EMDR

¿Qué es EMDR y en qué casos se aplica?:

EMDR (Eye Movement Desensibilization and Reprocessing = Desensibilización y Reprocesamiento por el Movimiento de los Ojos) es un abordaje psicoterapéutico integrativo científicamente validado para el tratamiento de un amplio espectro de poblaciones y patologías, tales como trastorno por estrés agudo y post-traumático, trauma complejo, trastorno de personalidad, ataques de pánico, duelo complicado, trastornos disociativos, ansiedad, fobias y problemas somáticos.

Fundamentos de la EMDR:

La EMDR se guía por un modelo de procesamiento de información elaborado por la Dra. Francine Shapiro, denominado Procesamiento Acelerado de Información (PAI). El PAI describe un sistema fisiológico innato que ayuda a transformar la información molesta en una resolución adaptativa, integrando psicológicamente dicha información. En este modelo, las redes de memoria constituyen la base de nuestras percepciones, actitudes y conductas.
Según la Dra. Shapiro, los acontecimientos molestos, bien sean traumas con “T” mayúscula (desastres provocados por el hombre, como guerras, terrorismo, explosiones, incendios, accidentes de tráfico, etc.; desastres naturales, la violación, el abuso sexual, agresiones, infartos, etc.) o “t” minúscula (experiencias que no reciben la calificación de trauma, pero impactan sobre el modo en que uno se ve a sí mismo, a los demás y al mundo –comentarios despectivos, insultos o burlas, críticas, etc.), constituyen la principal fuente de la disfunción presente.
El modelo PAI defiende también que las experiencias vitales tempranas establecen la base de los problemas vitales posteriores. La información de acontecimientos vitales molestos durante los primeros años de vida puede almacenarse fisiológica y disfuncionalmente en nuestro sistema nervioso si no es apropiadamente asimilado en el momento del suceso, en consecuencia, de ello pueden derivarse conductas problemáticas y trastornos.
En el momento en que se producen los sucesos molestos o traumáticos, la información puede almacenarse en el sistema nervioso central de forma específica al estado (es decir, la creencia cognitiva negativa y las sensaciones emocionales y físicas que experimentó el cliente en el momentos del suceso traumático permanecen almacenadas en el sistema nervioso central como si el trauma estuviera ocurriendo en ese mismo momento). Con el paso del tiempo, un cliente puede desarrollar patrones negativos repetitivos de sentimientos, sensaciones, pensamientos, creencias y conductas como resultado del material disfuncionalmente almacenado. Estos patrones son estimulados, activados u originados por estímulos presentes que llevan al cliente a reaccionar de forma semejante o similar a la del pasado. La Dra. Shapiro (2001) afirma que el “pasado es presente”. Las creencias negativas y el afecto de los acontecimientos pasados se avalanchan en el presente
 La Dra. Shapiro defiende que, inherente al modelo de PAI, hay un constructo de auto-curación psicológica similar a la respuesta curativa del cuerpo ante las lesiones físicas. Por ejemplo, si nos entra una astilla en un dedo, la respuesta automática del cuerpo es curar la zona herida. Sin embargo, como el área está bloqueada por la astilla, la curación no se produce fácilmente hasta que no se elimine el cuerpo extraño. En términos de procesos mentales, la tendencia inherente del sistema de procesamiento de información consiste en progresar hacia un estado de salud. Por ello, cuando algo medianamente molesto ocurre, uno puede pensar en ello, hablarlo y procesarlo. Normalmente descubrimos que, tras un día o dos, ya dejamos de pensar con intensidad en el hecho y, cuando lo hacemos, hemos llegado a una resolución. Por ejemplo, si te enfadas con tu mejor amigo/a, puedes comenzar a recordar algunas buenas cualidades de éste/a juntamente con las molestas. Es un ejemplo de cómo la mente procesa de forma adaptativa el material molesto integrando tal material en una imagen más global de la experiencia. Pero, cuando ocurre un trauma excesivamente grande como para que el sistema pueda procesarlo adecuadamente, se queda “hincado” (es decir, disfuncionalmente almacenado) en el sistema nervioso central (Hensly, 2010).

¿Cómo funciona EMDR?
Mediante el procesamiento de los recuerdos traumáticos anteriores, la EMDR capacita al paciente para generalizar afecto y cogniciones positivas hacia los recuerdos asociados que se encuentran a lo largo de las redes “neuronales” (es decir, redes de memoria), permitiendo así conductas más adaptativas en el presente. La EMDR se dirige a las experiencias responsables de que la cognición, afecto y sensaciones físicas negativas se “hincaran” en el sistema nervioso del cliente. Una vez que los recuerdos hayan sido procesados mediante la EMDR, suele producirse un cambio fisiológico responsable de que la imagen molesta se diluya apropiadamente junto con las creencias, sentimientos y sensaciones físicas asociadas. Se ha levantado el “bloqueo” (es decir, la información disfuncionalmente almacenada) en el sistema nervioso del cliente y la perturbación ha sido reconducida a una resolución adaptativa a medida que se activa el proceso de curación natural. El principal efecto colateral del reprocesamiento es la reducción o eliminación de la carga negativa asociada al trauma.

Fases del proceso:

La Desensibilización y Reprocesamiento por el Movimiento de los Ojos (EMDR) conlleva un protocolo de ocho fases ineludibles y que se denominan de la siguiente forma:
Fase 1: Historia del cliente y planificación del tratamiento.
Fase 2: Preparación.
Fase 3: Evaluación.
Fase 4: Desensibilización.
Fase 5: Instalación.
Fase 6: Chequeo de las sensaciones corporales.
Fase 7: Cierre.
Fase 8: Reevaluación.

¿Cómo se produce el procesamiento?:

El reprocesamiento de la información se lleva a cabo a través de la estimulación bilateral, ya sea a través de los movimientos oculares –el paciente debe de seguir el movimiento de los dedos del terapeuta-, tonos de audio o estimulación táctil (palmaditas). Esta activación de la atención dual es solo un componente de la EMDR y se utiliza para activar el sistema de procesamiento de información del cliente mientras centra su atención en el trauma pasado, estímulo disparador del presente o acontecimiento futuro.

Pasado, presente y futuro:

EMDR no se centra únicamente en identificar y reprocesar los sucesos pasados y las molestias presentes, sino en la elaboración de de una plantilla positiva que facilitará la incorporación de conductas futuras apropiadas para el paciente o el reprocesamiento de sucesos futuros anticipados. Esta fase puede incluir la formación del paciente en habilidades asertivas, el modelado de una buena toma de decisiones o la visualización de situaciones futuras, como el coaching, para ayudar a las personas a responder de forma más apropiada.

 

EC Psicólogos cuenta con terapeutas avalados por la Asociación Española de EMDR.

 

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